domingo, 11 de diciembre de 2016

PERSIGUIENDO UN SUEÑO...

Yo era un ave y en ese momento,
decidí volar aun mas alto, emprender un viaje hacia el azul infinito y poder ver de cerca cada estrella, tomar del sol su brillo y hacer que mis alas fueran mas rápidas. Tomar de la luna la pasión y mejorar así mi paso, llegar al horizonte y al cerrar mis ojos, hacer mas intensa y sincera mi vida.
Cada constelación da un motivo a mi vuelo.
Mezo mis alas y el viento me lleva aun mas alto. Hay música de silencio y me embarga la agonía incesante de querer llegar mas allá. Allá donde el viento ya no sopla, donde los brazos largos y tibios de Dios nos detienen para que cambiemos de rumbo. Donde todo parece tener un sentido diferente. Donde ya no estoy sola y puedo ver mejor dentro de mi. Donde se hacen interminables las horas y cada lamento se convierte en una razón mas para continuar.
Yo era un ave y en ese momento decidí volar aun mas alto, tan alto, que el susurro del viento me despertó y al abrir mis ojos me encontraba allí parada, sin movimiento alguno, enredada en un sueño.

Yo solo quería poder volar.