PERSIGUIENDO UN SUEÑO...
Yo era un ave y en ese momento,
decidí volar aun mas alto, emprender un viaje
hacia el azul infinito y poder ver de cerca cada estrella, tomar del sol su
brillo y hacer que mis alas fueran mas rápidas. Tomar de la luna la pasión y
mejorar así mi paso, llegar al horizonte y al cerrar mis ojos, hacer mas
intensa y sincera mi vida.
Cada constelación da un motivo a mi vuelo.
Mezo mis alas y el viento me lleva aun mas
alto. Hay música de silencio y me embarga la agonía incesante de querer llegar
mas allá. Allá donde el viento ya no sopla, donde los brazos largos y tibios de
Dios nos detienen para que cambiemos de rumbo. Donde todo parece tener un
sentido diferente. Donde ya no estoy sola y puedo ver mejor dentro de mi. Donde
se hacen interminables las horas y cada lamento se convierte en una razón mas
para continuar.
Yo era un ave y en ese momento decidí volar
aun mas alto, tan alto, que el susurro del viento me despertó y al abrir mis
ojos me encontraba allí parada, sin movimiento alguno, enredada en un sueño.
Yo solo quería poder volar.
